Posteado por: BPP | julio 24, 2007

Fauna acuática marina del Área Protegida de Galeta

Fauna acuática y marina del Área Protegida de Galeta

Ictiología / Oceanografía

El PPIG y áreas vecinas contiene muestras de importantes ecosistemas costero-marinos, tales como: arrecifes coralinos, praderas de hierbas marinas y manglares cuyas comunidades han sido ampliamente estudiadas (Duke y colaboradores, 1994; Guzmán y Holst, 1994; Marshall, 1994; Cubit y colaboradores, 1988; Cubit y Williams, 1983). Debemos destacar, también, que existe una significativa área de humedales asociados a bosques de manglar inundable, así como de algunos ríos o caños cercanos. Sin embargo, de todos éstos ecosistemas, son los humedales y ríos los que han sido históricamente los menos estudiados o carecen de publicaciones específicas (Keller y Jackson, 1994 y 1993; Osorio, 1994; D´Croz, 1993; Jackson y colaboradores, 1989; Cubit y colaboradores, 1985), según lo recopilado en el Informe de Fuentes Secundarias (Garcés, 2002; STRI, 2002). En el área de estudio conocemos de muy pocos estudios ictiológicos que puedan servir como marco de referencia a no ser por los trabajos generales clásicos realizados por Bussing (1998), Dahl (1971), Loftin (1965), Hildebrand (1938) y Meek & Hildebrand (1916). Muy recientemente, se ha caracterizado la calidad de las aguas y de los insectos acuáticos de la cuenca alta y media del Río Coco Solo, afluente que corre paralelo al margen suroriental del PPIG (Cornejo, 2001; Domínguez, 2001).

Análisis de las muestras

En el PPIG hay 66 individuos, registrados durante la caracterización de la ictiofauna, los que corresponden a: cinco peces, seis caracoles y cuatro crustáceos (ver Anexo 5). Los peces encontrados en el área de estudio corresponden a peces secundarios y periferales, no se encontraron peces primarios, propiamente. Esto último, se debe a la gran influencia que ejercen las mareas sobre los ecosistemas acuáticos presentes en el área de estudio, tanto en los humedales como en los ríos o caños, los cuales se ubican en áreas muy planas y bajas, según lo interpretado del mapa del área (IGNTG, 1996).

Se encontraron dos especies de peces secundarios (los Parivivos: Gambusia nicaraguensis y Poecilia gillii), ambas especies comunes en aguas salobres. Y tres especies de peces periferales: el robalo (Centropomus pectinatus), el guapote (Dormitator maculatus), y el sábalo real o Megalops (Megalops atlanticus), todas son especies conocidas, también, por tolerar aguas salobres. Cabe destacar la presencia de varios juveniles de sábalo real, 21.0 a 25.0 cm de LE, en una poza en la Estación 2 de Caño sin nombre, con lo cual se constituye en una prueba de la importancia del paisaje Galeta para el reclutamiento de tan importante especie comestible y de muchísima importancia para la pesca deportiva. Por el hábitat requerido para el desarrollo de dicha especie, es de suponer que en el área de la Laguna Margarita y sus humedales aledaños existe también dicha especie.

Los moluscos encontrados en ambientes marinos, en playas del litoral arenoso, fueron dos caracoles Neritas (Nerita versicolor, y Nerita tessellata), y dos caracoles Littorinidae (Tectarius muricatus, y Littorina ziczac). Aquellos encontrados en aguas salobres fueron un caracol Littorinidae (Littorina anguilifera), y un caracol pulmonado (Melampus coffeus). Según Naranjo y Meza (2000), la especie de caracol (Littorina ziczac) es un conocido bioindicador de aguas no contaminadas. Ésta última especie pertenece a la familia Littorinidae y se encuentra en hoyos de las rocas en ambientes de agua dulce, salobre o marinos. Por otro lado, se conoce que el caracol Littorina anguilifera, de amplia distribución en el Caribe, se alimenta de microalgas y diatomeas (Marsh y Bane, 1995).

Los crustáceos encontrados en el área de estudio son pertenecientes a sendos grupos taxonómicos, a saber: un camarón de río Palaemonidae (Macrobrachium tenellum), un cangrejo ermitaño Paguridae (Pagurus sp.) un cangrejo violinista Ocypodidae (Uca burgersi), y un cangrejo de manglar Grapsidae (Aratus pisonii). Las cuales son especies muy comunes, en el área. Cabe resaltar que el camarón Macrobrachium tenellum, resulta un nuevo registro de localidad, ya que no aparece previamente informado para el área de Galeta (Cohen y Heck, 1983; Cubit y Williams, 1983). En adición, se observaron numerosos individuos y poblaciones reproductivas del cangrejo azul (Cardisoma guanhumi), una especie típica del área (Cubit y Williams, 1983) y de importancia comercial local (Batista, 2001).

De las especies colectadas en el área de estudio no se encuentra ninguna en los listados de especie en peligro de extinción según CITES o UICN, ni protegidas por las leyes de vida silvestre de Panamá o en la lista de fauna de importancia para la conservación en Centroamérica y México de la UICN (UICN, 1999). Tampoco se encontraron especies consideradas como endémicas nacionales o regionales según lo informado en la literatura disponible. Asimismo, sí observamos una de las dos especies de lagartos presentes en el área, el cocrodilo o caimán aguja (Crocodylus acutus), los cuales si están catalogados como en peligro de extinción (UICN, 1999). Vale destacar que en Panamá no existen especies acuáticas protegidas formalmente por la legislación nacional debido al desconocimiento general del estado real de conservación de sus poblaciones. Sin embargo, podemos indicar que la fauna acuática está sujeta a las diversas actividades derivadas del desarrollo humano, tales como: contaminación, sedimentación, deforestación, sobrepesca, etc.

Aunque el área estudiada mantiene un aparente equilibrio entre los procesos naturales propios de dichos ecosistemas de transición y aquellos antropogénicos, tales como: contaminación industrial y urbana, deforestación, urbanización, etc., debemos procurar no alterar aún más el área costero-marina y bosque circundante al mismo. De todos es conocido que ya desde hace varios años la ARI había establecido importantes megaproyectos de desarrollo industrial y urbano, precisamente alrededor, y muy próximos, al paisaje protegido de Galeta. Entre éstos, se encuentra el proyecto CEMIS, no siendo el único megaproyecto de envergadura próximo al paisaje protegido, el cual se situaría bordeando una gran parte del área de Galeta. De los posibles impactos que dicho Proyecto tendrá sobre los ecosistemas costero-marinos aledaños, que incluyen a los de Galeta, podemos resumirlos en los siguientes: “De construirse el CEMIS donde se ha estipulado, los manglares recibirían suficiente suelo erosionado como para sucumbir. La plataforma arrecifal se cubriría entonces de sedimentación, muriendo los corales. Las aves y demás fauna verían su hábitat alterado.” (Gutiérrez y colaboradores, 2002). Por otro lado, en dicho informe se citan algunas informaciones publicadas en los medios así como de opiniones de diversas personalidades de la sociedad civil, entre éstas al Dr. Stanley Heckadon, científico y Director del Laboratorio Marino de Galeta del STRI, que entre otras cosas establece lo siguiente “tal como se proyectó la construcción y operación del CEMIS, sería devastadora para la vida marina, manglares, migración de aves y arrecifes de corales que se encuentran protegidas por el Laboratorio Marino Galeta. No cabe duda que este proyecto es, desde el punto de vista comercial y económico de gran importancia para la provincia colonense, sin embargo, si es concebido como está en los planos, Colón pagará costosas consecuencias atmosféricas.” (Gutiérrez y colaboradores, 2002). Como quiera que en el Informe Final del Estudio de Impacto Ambiental Categoría III del CEMIS (Arden & Price Consulting, 2002) no queda claramente definida el área ni el grado de impacto de dicho proyecto así como tampoco se caracterizaron apropiadamente a los importantes ecosistemas acuáticos presentes en el área, debemos darle seguimiento al fiel cumplimiento de las medidas de mitigación así como exigir que el paisaje de Galeta sea la principal beneficiaria de cualquier donación o apoyo por parte de los desarrollistas.

Fuente:

ANAM. 2002. Plan de Manejo del Área Protegida de Galeta.

Edición digital para dominio público: Centro de Estudios de Recursos Bióticos, Universidad de Panamá.


Responses

  1. gracias

  2. El PPIG y áreas vecinas contiene muestras de importantes ecosistemas costero-marinos, tales como: arrecifes coralinos, praderas de hierbas marinas y manglares cuyas comunidades han sido ampliamente estudiadas (Duke y colaboradores, 1994; Guzmán y Holst, 1994; Marshall, 1994; Cubit y colaboradores, 1988; Cubit y Williams, 1983). Debemos destacar, también, que existe una significativa área de humedales asociados a bosques de manglar inundable, así como de algunos ríos o caños cercanos. Sin embargo, de todos éstos ecosistemas, son los humedales y ríos los que han sido históricamente los menos estudiados o carecen de publicaciones específicas (Keller y Jackson, 1994 y 1993; Osorio, 1994; D´Croz, 1993; Jackson y colaboradores, 1989; Cubit y colaboradores, 1985), según lo recopilado en el Informe de Fuentes Secundarias (Garcés, 2002; STRI, 2002). En el área de estudio conocemos de muy pocos estudios ictiológicos que puedan servir como marco de referencia a no ser por los trabajos generales clásicos realizados por Bussing (1998), Dahl (1971), Loftin (1965), Hildebrand (193 y Meek & Hildebrand (1916). Muy recientemente, se ha caracterizado la calidad de las aguas y de los insectos acuáticos de la cuenca alta y media del Río Coco Solo, afluente que corre paralelo al margen suroriental del PPIG (Cornejo, 2001; Domínguez, 2001).

    Los moluscos encontrados en ambientes marinos, en playas del litoral arenoso, fueron dos caracoles Neritas (Nerita versicolor, y Nerita tessellata), y dos caracoles Littorinidae (Tectarius muricatus, y Littorina ziczac). Aquellos encontrados en aguas salobres fueron un caracol Littorinidae (Littorina anguilifera), y un caracol pulmonado (Melampus coffeus). Según Naranjo y Meza (2000), la especie de caracol (Littorina ziczac) es un conocido bioindicador de aguas no contaminadas. Ésta última especie pertenece a la familia Littorinidae y se encuentra en hoyos de las rocas en ambientes de agua dulce, salobre o marinos. Por otro lado, se conoce que el caracol Littorina anguilifera, de amplia distribución en el Caribe, se alimenta de microalgas y diatomeas (Marsh y Bane, 1995).

    Los crustáceos encontrados en el área de estudio son pertenecientes a sendos grupos taxonómicos, a saber: un camarón de río Palaemonidae (Macrobrachium tenellum), un cangrejo ermitaño Paguridae (Pagurus sp.) un cangrejo violinista Ocypodidae (Uca burgersi), y un cangrejo de manglar Grapsidae (Aratus pisonii). Las cuales son especies muy comunes, en el área. Cabe resaltar que el camarón Macrobrachium tenellum, resulta un nuevo registro de localidad, ya que no aparece previamente informado para el área de Galeta (Cohen y Heck, 1983; Cubit y Williams, 1983). En adición, se observaron numerosos individuos y poblaciones reproductivas del cangrejo azul (Cardisoma guanhumi), una especie típica del área (Cubit y Williams, 1983) y de importancia comercial local (Batista, 2001).

    De las especies colectadas en el área de estudio no se encuentra ninguna en los listados de especie en peligro de extinción según CITES o UICN, ni protegidas por las leyes de vida silvestre de Panamá o en la lista de fauna de importancia para la conservación en Centroamérica y México de la UICN (UICN, 1999). Tampoco se encontraron especies consideradas como endémicas nacionales o regionales según lo informado en la literatura disponible. Asimismo, sí observamos una de las dos especies de lagartos presentes en el área, el cocrodilo o caimán aguja (Crocodylus acutus), los cuales si están catalogados como en peligro de extinción (UICN, 1999). Vale destacar que en Panamá no existen especies acuáticas protegidas formalmente por la legislación nacional debido al desconocimiento general del estado real de conservación de sus poblaciones. Sin embargo, podemos indicar que la fauna acuática está sujeta a las diversas actividades derivadas del desarrollo humano, tales como: contaminación, sedimentación, deforestación, sobrepesca, etc.

    Aunque el área estudiada mantiene un aparente equilibrio entre los procesos naturales propios de dichos ecosistemas de transición y aquellos antropogénicos, tales como: contaminación industrial y urbana, deforestación, urbanización, etc., debemos procurar no alterar aún más el área costero-marina y bosque circundante al mismo. De todos es conocido que ya desde hace varios años la ARI había establecido importantes megaproyectos de desarrollo industrial y urbano, precisamente alrededor, y muy próximos, al paisaje protegido de Galeta. Entre éstos, se encuentra el proyecto CEMIS, no siendo el único megaproyecto de envergadura próximo al paisaje protegido, el cual se situaría bordeando una gran parte del área de Galeta. De los posibles impactos que dicho Proyecto tendrá sobre los ecosistemas costero-marinos aledaños, que incluyen a los de Galeta, podemos resumirlos en los siguientes: “De construirse el CEMIS donde se ha estipulado, los manglares recibirían suficiente suelo erosionado como para sucumbir. La plataforma arrecifal se cubriría entonces de sedimentación, muriendo los corales. Las aves y demás fauna verían su hábitat alterado.” (Gutiérrez y colaboradores, 2002). Por otro lado, en dicho informe se citan algunas informaciones publicadas en los medios así como de opiniones de diversas personalidades de la sociedad civil, entre éstas al Dr. Stanley Heckadon, científico y Director del Laboratorio Marino de Galeta del STRI, que entre otras cosas establece lo siguiente “tal como se proyectó la construcción y operación del CEMIS, sería devastadora para la vida marina, manglares, migración de aves y arrecifes de corales que se encuentran protegidas por el Laboratorio Marino Galeta. No cabe duda que este proyecto es, desde el punto de vista comercial y económico de gran importancia para la provincia colonense, sin embargo, si es concebido como está en los planos, Colón pagará costosas consecuencias atmosféricas.” (Gutiérrez y colaboradores, 2002). Como quiera que en el Informe Final del Estudio de Impacto Ambiental Categoría III del CEMIS (Arden & Price Consulting, 2002) no queda claramente definida el área ni el grado de impacto de dicho proyecto así como tampoco se caracterizaron apropiadamente a los importantes ecosistemas acuáticos presentes en el área, debemos darle seguimiento al fiel cumplimiento de las medidas de mitigación así como exigir que el paisaje de Galeta sea la principal beneficiaria de cualquier donación o apoyo por parte de los desarrollistas.

    • que pedo por q copiaste lo q decia ahi

  3. no se bañan

  4. como podemos alimentar a las especies marinas.

  5. lA FAUNA ES LO MAS BELLO

  6. la fauna es lo mas hermoso que tiene nuestro país, por lo tanto debemos protegerlas y cudarlas.

  7. quien ve vete a la versh?


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