Posteado por: BPP | julio 2, 2007

Mamíferos silvestres de los páramos de Cerro Fábrega-Itamut

MAMÍFEROS SILVESTRES DE LOS PÁRAMOS DE CERRO FÁBREGA-ITAMUT

Lic. Jorge Luis Pino & Dr. Rafael Samudio, Jr.

Programa de Biodiversidad de Mamíferos Sociedad Mastozoológica de Panamá

INTRODUCCIÓN

Aunque se espera que los mamíferos sean después de las aves el grupo de vertebrados mejor representado en los páramos es muy poca lo que se conoce sobre la composición y condición de estas especies en este hábitat (Samudio 2001, Carrillo et al. 2005). Los resultados de los pocos estudios sugieren que la composición de las especies de mamíferos en los páramos muestra una baja riqueza y abundancia de especies en comparación con otros hábitats tropicales, incluyendo los de montañas. De las 255 especies de mamíferos reportadas para Panamá (Samudio 2002) se esperaría encontrar unas 59 especies, 17 murciélagos y 42 terrestres no voladores; a una elevación aproximada de 2500 msnm (Handley 1966, Samudio 2001). Muchas de las especies de mamíferos que se encuentran en las altas elevaciones comprenden especies de interés para la conservación. Para estas especies en algunos casos los hábitat montanos le representan un refugio lejos del impacto de la deforestación y la cacería que ocurre principalmente en las tierras bajas (e.g. tapir, venados, saínos, jaguar, puma), en otros casos estos ambientes montanos son sus hábitat óptimos (e.g. especies endémicas). Sin embargo, al igual que para los otros hábitat montanos; en los páramos la presión de las amenazas como lo son la deforestación, fuego, cacería, visitación no regulada, entre otros, va en aumento (Luteyn 2005). En conjunto, esta situación indica que es crítico y apremiante el obtener información ecológica sobre las especies de mamíferos que habitan en los páramos para desarrollar las estrategias de manejo para la conservación de estas especies y de sus hábitat.

El ecosistema de páramo, que además de ser uno de los menos representados, solo se encuentra en la cima de las montañas de Cerro Fábrega-Cerro Itamut y Cerro Echandi; es también uno de los menos conocidos en Panamá. Este desconocimiento sobre los páramos tal vez se deba a su difícil acceso, ya que las montañas en donde se localiza se encuentran inmersas hacia la parte mejor conservada del Parque Internacional La Amistad-Panamá (Mapa 1).

Aunque en el 2003 se organiza la primera exploración científica de colecta registrada hacia los páramos panameños, esta solo comprendió aspectos sobre la flora de la zona, y además no contó con la participación de ningún científico panameño. Para marzo de 2004, se realiza la primera exploración a los páramos de Panamá por parte de panameños, el grupo de trabajo estuvo conformado por personal de la Unidad de Monitoreo de la ANAM y con apoyo de personal del PILA-Panamá y de ANCON. Como producto de esta evaluación de campo se generó un reporte técnico con los primeros registros de flora y fauna del área de páramos en Panamá. Luego de dos años y nuevamente como una iniciativa de la Unidad de Monitoreo de la ANAM, y con fondos adjudicados a SOMASPA por parte de The Nature Conservancy-Costa Rica, se realiza una segunda evaluación del estado de la flora y fauna de los páramos presentes en la cadena montañosa de los Cerros Fábrega e Itamut. En esta evaluación SOMASPA estuvo a cargo de registrar información sobre el estado de los mamíferos en el ecosistema de páramo.

Durante el periodo del 17 al 23 de agosto de 2006, en conjunto con un grupo multidisciplinario conformado por personal de Áreas Protegidas y Vida Silvestre de la ANAM, personal del Parque Internacional La Amistad-Panamá (ANAM), y representantes de la Universidad de Panamá y de la Universidad Autónoma de Chiriquí; un investigador (J. L. Pino) de la Sociedad Mastozoológica de Panamá (SOMASPA) se traslado hasta el sector más occidental de la Cordillera Central panameña. En éste sector, se localizan los Cerros Fábrega e Itamut, que en su conjunto conforman la mayor y más representativa área continua de vegetación de páramo en Panamá, y en el cual se realizó una evaluación preliminar del estado de los mamíferos en esta área.

MÉTODO

Descripción del área: la zona de páramos se encuentra dominada por una vegetación de baja altura representada principalmente por bambú del género Chusquea la cual en algunos casos puede alcanzar los dos metros de altura. En el paisaje se pueden observar a manera de parches, pequeños conglomerados de arbustos y árboles pequeños retorcidos, principalmente del género Clusia. Además, es común observar una gran cantidad de lagunas de poca profundidad y de variados tamaños, desde 1×1 m hasta 13 x 6 m, las cuales en su gran mayoría presentaron un suelo o fondo rocoso de consistencia dura y plana (Anexo Mapa 2).

Mamíferos voladores: para la captura de los murciélagos se colocaron cinco redes de niebla a un nivel cerca del suelo, cubriendo un espacio de entre 0-3 m (sotobosque). Estas redes fueron colocadas alrededor de uno de los fragmentos arbustivos aparentemente de mayor tamaño dentro del páramo. Las redes permanecieron abiertas durante tres noches completas, desde las 6:00 p.m. hasta las 6:00 a.m. del siguiente día. Los murciélagos capturados fueron identificados y fotografiados.

Mamíferos terrestres pequeño-medianos: para la captura de estos mamíferos se emplearon un total de 55 trampas vivas (20 del modelo Tomahawk mediana y 35 Shermann). En lo posible las trampas fueron colocadas en pares, una Tomahawk con una Shermann, con un espaciado de 10 m entre cada una de ellas, conformando un transecto lineal de 340 m. En este transecto las trampas estuvieron en áreas abiertas de bambú, en bordes de fragmentos arbustivos y en bordes de lagunas; de esta manera se trató de buscar la mayor representatividad de los microhábitat presentes en el páramo.

Mamíferos medianos-grandes: para lograr la detección de los mamíferos medianos y grandes se realizaron caminatas en búsqueda de rastros que ayudaran a evidenciar la presencia de estos en el área, o bien avistamientos directos de individuos. Al igual que con los mamíferos pequeños, también se trató de evidenciar su presencia buscando rastros en diferentes microhábitat como lagunas, fragmentos arbustivos y áreas de bambú.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

La presencia de ocho (8) especies de mamíferos fue detectada en los páramos. Algunas de estas fueron observadas-capturadas de manera directa, mientras que el registro de otras se logró mediante la interpretación de los rastros encontrados (huellas, heces, restos óseos, etc.). Las especies capturadas representaron siete (7) familias y seis (6) órdenes (Anexo Mapa 3).

Para los páramos de Costa Rica se reportan como presentes o esperadas 33 especies de mamíferos, comprendidas en 14 familias y 7 ordenes (Carrillo et al. 2005). Pero hasta ahora solo han sido observadas en los páramos nueve especies de mamíferos que comprenden a dos musarañas (Cryptotis gracilis, C. nigrescens), un conejo (Sylvilagus dicei), el coyote (Canis latrans), tres felinos (Puma concolor, Panthera onca, Leopardus tigrinus), el tapir (Tapirus bairdii) y el saíno (Tayassu tajacu) (Carrillo et al. 2005).

Murciélagos: Como producto de esta evaluación de campo, se adicionan dos especies al listado de los mamíferos de los páramos panameños generado en el 2004 (ver cuadro 4), son estas especies, el murciélago frugívoro Sturnira hondurensis y el murciélago insectívoro Lasiurus blossevillii. También S. hondurensis es un nuevo reporte para los páramos de Centro América. A diferencia de la evaluación anterior (2004), en esta ocasión se hizo un esfuerzo por detectar la presencia de murciélagos en el área con el uso de redes de niebla, lo que produjo la captura de S. hondurensis. Esta especie de murciélago es comúnmente encontrada en los bosques de montaña de la Cordillera Central, incluso a elevaciones que sobrepasan los 2,000 m. Durante los recorridos se observo la presencia de árboles retorcidos con frutos de tamaño pequeños los cuales podrían ser consumidos por murciélagos. Pero debido a que estos árboles no se distribuyen de manera continua en el paisaje, los mismos representan un recurso de alimento bastante limitado, y más cuando se observo que algunas aves también compiten por este recurso. Concordando con lo anterior, pese al esfuerzo de muestreo de 180 horas/red, solo capturé un individuo de esta especie, lo cual es un valor bajo de captura por unidad de esfuerzo invertido. En relación a la abundancia de este murciélago, se puede considerar que probablemente los páramos no brindan un recurso alimenticio suficiente para mantener poblaciones significativas de esta especie todo o parte del año, o bien que este individuo se capturó durante su traslado entre los bosques de robledales que se encuentran alrededor de los páramos. El otro murciélago detectado, Lasiurus blossevillii, fue capturado a mano en un arbusto de bambú en donde estaba posado a unos 1.5 m de altura. Esta es una especie poco conocida en Panamá, y sus registros por capturas parecen ser bastante limitados tanto en bosques de tierras altas como en los de tierras bajas.

Roedores: El único roedor registrado en el páramo fue Scotinomys xerampelinus, este es un roedor bastante común por encima de los 2,000 metros en el extremo más occidental de la Cordillera Central en Panamá. Los individuos capturados en el páramo presentaron un pelaje un poco más largo que el de otros individuos observados en localidades de menor altitud en la Cordillera Central.

Conejos: En el grupo de los lagomorfos, el conejo de montaña Sylvilagus dicei, fue registrado mediante heces, las cuales fueron abundantes a lo largo de todos los recorridos realizados en el área de páramo. Además, un individuo muerto fue encontrado en una de las lagunas ubicadas entre los Cerros Fábrega e Itamut. La gran cantidad de rastros (heces) encontrados, sugiere que la población de esta especie puede encontrarse en buenas condiciones en este ecosistema. Los conejos del género Sylvilagus prefieren los ambientes abiertos de herbazales cerca a los bordes de bosques, tal como es el caso del páramo de Cerro Fábrega.

Carnívoros: En cuanto a los carnívoros, dos gatos silvestres fueron registrados, el ocelote Leopardos pardalis, y el jaguar Panthera onca. El ocelote fue detectado por medio de huellas y este rastro fue encontrado solo en dos ocasiones, por lo que la condición de su población en el área sería algo difícil de estimar. Por otro lado, el jaguar fue registrado mediante huellas y heces encontradas en varias ocasiones tanto a lo largo del páramo, como también en el sendero utilizado para trasladarnos desde la Estación Pittier del Ministerio del Ambiente y Energía de Costa Rica (MINAE) ubicada en la localidad de Aguas Calientes. La alta frecuencia de los rastros de jaguar encontrados nos sugiere que estos felinos son comunes en la zona de páramo recorrida en los Cerros Fábrega e Itamut. Además de las heces que fueron identificadas provenientes de jaguar, en el páramo se observaron en varias ocasiones heces de un tamaño más pequeño que las de jaguar, las cuales debido al estado en que se encontraron, no se pudo identificar a que especie pertenecían. Estas heces se consideran que pertenecen a un carnívoro, debido a la materia digerida que contenía y por su tamaño, el cual posiblemente corresponde al ocelote L. pardalis, que fue el otro carnívoro detectado en el páramo.

Ungulados: La presencia del tapir centroamericano Tapirus bairdii, fue detectada a lo largo del sendero de acenso hacia el páramo y en el mismo páramo. Unos restos óseos encontrados en un área boscosa conocida como “la ventana” justo antes de ingresar al páramo así como, la gran cantidad de heces y huellas encontradas en los páramos sugiere un buen estado de la población del tapir en este complejo montañoso. Aunque muchas de las heces fueron encontradas de manera dispersas, en varias ocasiones se observo la presencia de letrinas, en donde se pudo contar hasta 12 eventos de defecación en un sitio no mayor de unos 15 metros cuadrados, el cual esta alejado de las fuentes de agua. Este patrón de defecación se observo tanto en el páramo como también en el bosque de robledal de la cadena montañosa del Cerro Pittier. En el páramo también fue común encontrar heces y huellas de tapir en las lagunas, al igual que huellas del vendado corzo, Mazama americana y de jaguar. La constante presencia de rastros en las lagunas, indican que estas son frecuentemente utilizadas de alguna manera por la mayoría de las especies de mamíferos terrestres registrados en este trabajo. Esta posible relación entre las lagunas y los mamíferos sugiere que las lagunas en los páramos representan un factor de gran importancia para el mantenimiento de estas especies en este ecosistema.

Los rastros (huellas y heces) del venado Mazama americana también fueron encontrados con regularidad en el páramo. Talvez su población en el área también pueda encontrarse en buenas condiciones. La presencia de carnívoros en el páramo y su condición de comunes, de seguro está asociada a la disponibilidad de sus presas, por lo que el estado de la población y disponibilidad de estas últimas, representadas por M. americana y S. dicei, también deberían ser buenas.

Durante el acenso hacia el páramo en la cadena montañosa del Cerro Pittier, pude evidenciar la presencia de puercos de monte Tayassu pecari, mediante su característico olor de almizcle y la observación de más de 35 heces frescas localizadas en un área bastante pequeña. Durante el recorrido de descenso de los páramos hacia la Estación Pittier, también pude detectar el olor característico del almizcle de T. pecari a lo largo de todo el recorrido en las áreas boscosas, y el olor de T. bairdii en algunos sitios, lo cual parece indicar una continua presencia de estas especies en el área.

Aunque algunas de las especies registradas se presentan como comunes en las áreas recorridas, hay que tomar en cuenta que estas áreas se encuentran relativamente cercanas a los bordes boscosos de robledales, por lo que su condición de comunes podría estar influenciada por la cercanía y con ello la entrada y salida de individuos de estos bosques continuos que rodean los páramos. Dicha condición podría presentar para algunas especies una variación hacia la parte más céntrica del área de páramo, en donde las condiciones del recurso tanto alimenticio como de refugio podrían estar igual o más limitadas que en la periferia de los páramos, pero el movimiento de individuos hacia áreas boscosas durante condiciones temporales, climáticas o ecológicas críticas, estaría muy limitada.

Mamíferos registrados en el ecosistema de páramo representado en los Cerros Fábrega e Itamut (Panamá), durante agosto de 2006.

Orden

Familia

Especie

Evidencia

Condición

Chiroptera Phyllostomidae **Sturnira hondurensis ­ observación

?

Vespertilionidae **Lasiurus blossevillii observación

?

Rodentia Muridae *Scotinomys xerampelinus observación

común

Lagomorpha Leporidae *Sylvilagus dicei observación

común

Carnívora Felidae *Panthera onca heces, huellas

común

*Leopardus pardalis huellas

?

Artiodactyla Cervidae *Mazama americana heces, huellas

común

Perissodactyla Tapiridae *Tapirus bairdii heces, huellas, restos óseos

común

Clave:  * registrados durante la evaluación realizada en el 2004;

** nuevo registro de la especie en el área de páramos de Cerro Fábrega; + ­ nuevo registro para los páramos de Centro América.

Créditos:

Samudio, R. y J. L. Pino (Editores). 2006. Evaluación biológica del ecosistema de páramo de Panamá: Cerros Fábrega – Itamut. ANAM-SOMASPA-TNC. 54 pp. + Anexos y mapas.

Edición digital para dominio público: Centro de Estudios de Recursos Bióticos, Universidad de Panamá.


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