Posteado por: BPP | julio 28, 2007

Fauna terrestre de la Región de Santa Fé y su estado de conservación

Fauna terrestre de la Región de Santa Fé, Provincia de Veraguas

Mamíferos

En nuestro país existen muchas áreas geográficas de gran importancia para la distribución y hábitats de mamíferos, que actualmente están sufriendo transformaciones ecológicas provocadas por el ser humano. La destrucción progresiva de los bosques para fines agrícolas y madereros, así como para el desarrollo de una ganadería mal planificada, son dos de las principales causas que están degradando los ecosistemas donde se encuentran las diferentes especies de mamíferos a nivel regional y nacional.

Handley (1966), en un estudio de los mamíferos del territorio nacional registró 68 especies para la provincia de Veraguas, de las cuales 18 fueron reportadas para el área de Santa Fe. Esta obra se basó en las publicaciones de Goldman (1920) y Hall & Kelson (1959). Posteriormente en los trabajos de Méndez (1993, 1970), se hace referencia a la distribución geográfica de los mamíferos en Panamá, apoyado en información de estudios anteriores. En estas publicaciones se reportan 43 especies para la provincia de Veraguas, de las cuales 10 son para el área de Santa Fe.

Tomando en cuenta éstos y estudios posteriores, se estiman 229 especies de mamíferos para la República de Panamá, de las cuales 117 están registradas para la provincia de Veraguas, lo que corresponde aproximadamente al 51.3% de las especies de mamíferos registradas para el país. De estas 117 especies, 45 están registradas para el área de estudio, lo que representa el 19.6% de los mamíferos registrados para el país y el 38.4% de los registrados para la provincia. Esta información fue utilizada como referencia durante los muestreos de campo. Cabe señalar que no se ha registrado ninguna especie de mamífero como endémica de la región o de la provincia.

Entre los pocos estudios que se han desarrollado sobre mamíferos en la provincia de Veraguas, podemos citar a González &Rodríguez (1992), quienes realizaron un estudio preliminar de los murciélagos en Santa Fe, cerro Tute y áreas aledañas.

Durante esta EER se identificaron 38 de las 45 especies de mamíferos reportadas para el área de estudio, distribuidas en ocho órdenes y 17 familias. Esto representa el 32.4% de las especies registradas para la provincia, lo que indica que a pesar de la intervención humana, el área aún conserva gran parte de sus componentes ecológicos originales. Los quirópteros y roedores son los grupos de mamíferos que se han estudiado en mayor detalle tanto en el área de Santa Fe, como en la provincia de Veraguas.

Entre las especies de mamíferos registradas para la provincia de Veraguas es importante destacar la presencia del tapir (Tapirus bairdii), el jaguar (Panthera onca) y la nutria (Lontra longicaudis), especies que están protegidas por las leyes panameñas de vida silvestre y cuyas poblaciones son consideradas vulnerables y en peligro de extinción por la )IUCN. De estas tres especies, la nutria y el jaguar fueron registradas a través de las encuestas durante la Evaluación Ecológica Rápida (EER) en el área de Alto de Piedra. Las poblaciones de tapir, posiblemente se encuentran sumamente alejadas de los sitios poblados, en la cordillera central.

Entre los registros obtenidos en el área de estudio (Apéndice 1.2) podemos mencionar al murciélago Hylonycteris underwoodi, una especie que tiene un rango nacional de distribución restringido (G3/N2) y al mono cariblanco (Cebus capucinus), también protegido por ley en el país y citado dentro del apéndice 2 de CITES. En el caso de los murciélagos, en su mayoría cumplen una función importante en la naturaleza como dispersores de semillas, contribuyendo a la regeneración de los bosques. El mono cariblanco, por su parte, no sólo está en peligro por la pérdida de su hábitat, sino también por su demanda como mascota.

Muchos mamíferos poseen una distribución limitada y un alto grado de especialización y están condenados a desaparecer si se destruyen las áreas naturales o se modifica el único ambiente al cual están totalmente adaptados. El área del PPNSF se une a otras regiones de gran interés biológico por sus características naturales, para formar el Corredor Biológico de Montaña (The World Bank, 1998; Tovar, 1996), el cual representa un elemento fundamental para la supervivencia de los mamíferos, especialmente los que requieren de grandes extensiones de bosques para vivir, como el jaguar y el tapir, entre otros.

Aves

En lo que respecta a aves, en la provincia de Veraguas se han reportado unas 430 especies (ANCON-BCD, 2000), las cuales representan un 47% del total de las 929 registradas para Panamá (Ridgely & Gwynne, 1993). De estas 430 especies, 92 se encuentran citadas en el apéndice 2 de CITES, cuatro en el apéndice 1, mientras que solamente 22 están protegidas por las leyes de vida silvestre en Panamá.

Son pocos los trabajos que detallan la avifauna del área de estudio. En el ámbito nacional, los trabajos de Ridgely & Gwynne (1993), Wetmore et al. (1984) y Wetmore (1981; 1972; 1968) son fuentes muy completas que describen las especies de aves con datos de su distribución, y aunque mencionan a la región de Santa Fe, no la examinan a cabalidad. Rodríguez (2000) ha preparado un documento que describe exclusivamente la avifauna del área de estudio. A través de la literatura consultada, se obtuvo un total de 296 especies de aves que potencialmente se encuentran habitando el área del PPNSF, ya que son especies características de la cordillera Central y cuya distribución incluye el área de estudio.

Las tierras altas de Veraguas forman parte de una zona importante de endemismo regional, que se extiende hasta las tierras altas de Costa Rica. En Veraguas, esta área de endemismo regional incluye específicamente la región de Santa Fe y los alrededores de cerro Tute (Angehr & Jordán, 1998; Wege & Long, 1995). De acuerdo con los estudios realizados por Angehr & Jordán (1998), Stiles & Skutch (1995) y Ridgely & Gwynne (1993), existen aproximadamente 51 especies de aves endémicas a esta región de tierras altas. Además, éste es uno de los pocos sitios de donde se tienen registros de la estrella garganta ardiente (Selasphorus ardens), una ave endémica nacional, localizada exclusivamente en las tierras altas del occidente de Panamá (Ridgely & Gwynne, 1993; AOU, 1983), lo que la hace extremadamente susceptible a la destrucción de bosques en esta región. La presencia de esta ave trajo como consecuencia el nombramiento del cerro Tute como una de las áreas claves para la conservación de aves (AIA’s) en el país por Wege & Long (1995).

Durante esta EER se identificaron 167 especies de aves (144 por observación directa y 23 por medio de entrevistas), distribuidas en 15 órdenes y 33 familias. La mayoría de las especies registradas (92%) son aves típicas de áreas boscosas, con representantes de los diferentes niveles tróficos (insectívoros, frugívoros, semilleros, entre otros), siendo las familias Emberizidae, Tyrannidae, Trochilidae, Formicariidae y Dendrocolaptidae las mejor representadas.

Entre las especies registradas, 26 están incluidas en el apéndice 2 de CITES y dos se encuentran en el apéndice 1; ocho están protegidas por leyes panameñas y nueve de ellas son endémicas regionales. Los resultados obtenidos muestran que el número de endémicas regionales fue menor que lo esperado para el área de estudio. Esto puede ser indicador de que estas especies se distribuyen más hacia áreas con bosques menos perturbados y de mayor altitud (Rodríguez, 2000). También es importante resaltar que se observaron 12 especies migratorias norteñas, una especie migratoria sureña y ocho migratorias altitudinales.

Las aves migratorias norteñas son visitantes de suma importancia, pues a pesar que estas aves no se reproducen en el país, pueden pasar hasta siete meses al año en nuestro territorio y su supervivencia depende en gran parte del alimento y refugio que puedan encontrar en los bosques panameños. Comienzan a arribar a nuestro país en los meses de septiembre y octubre, al comienzo del invierno norteamericano. Algunas de estas aves sólo están de paso hacia el hemisferio sur, mientras que otras se quedan hasta febrero o marzo, cuando emprenden el vuelo de regreso a sus territorios del norte. La época en la que se realizó este estudio coincide con el período de migración de estas aves hacia el norte y es probable que esto haya afectado el número de especies migratorias norteñas registradas, pues muchas ya habrían abandonado los bosques panameños. Aunque estas aves muestran preferencia por los hábitats abiertos o intervenidos, todavía no se comprende bien hasta qué punto dependen de los recursos de bosques maduros debido a que algunas especies pueden ser encontradas simultáneamente en varios tipos de hábitats (Morton & Greenberg, 1989).

Por otro lado, las aves migratorias altitudinales son aves residentes, pero que realizan movimientos a lo largo de un gradiente altitudinal de acuerdo con la disponibilidad de ciertos alimentos en determinadas épocas del año. Estas aves normalmente utilizan las tierras altas de la cordillera durante la época de apareamiento y reproducción, y luego se trasladan a los bosques de tierras bajas cuando la época de cría termina (Stiles & Skutch, 1995; Ridgely & Gwynne, 1993). Entre las migratorias altitudinales registradas en el campo cabe destacar al ave-sombrilla cuellinuda (Cephalopterus glabricollis) y al campanero tricarunculado (Procnias tricarunculata), dos especies registradas en el área a través de entrevistas con los locales. Ya que estas aves requieren de varios tipos de hábitats a lo largo del gradiente altitudinal en el cual se movilizan, son muy buenas indicadoras de la calidad del ambiente.

La pérdida de hábitats por efecto de la conversión de bosques en zonas de cultivos ha afectado a la abundancia de algunas especies. Algunos de los residentes del área reportaron de varios casos de aves que hace pocos años eran abundantes, pero que ahora son difíciles de localizar. Una de estas especies es la pava crestada (Penelope purpurascens). Esta ave, además de estar fuertemente amenazada por la cacería, es una de las más afectadas por la tala de bosques y desaparece rápidamente cuando se elimina la cobertura vegetal (Méndez, 1979). Algo notable fue la escasez de aves de caza en general: se registraron solamente dos especies de tinamúes (Tinamidae), y dos especies de codornices (Phaisanidae).

Los resultados producto de las consultas bibliográficas y de la información recopilada en el campo, hacen evidente la gran riqueza de especies que se encuentra en el área de estudio. Esta riqueza es comparable con la de otras áreas con hábitats similares, pero mejor estudiadas. Por ejemplo, los resultados obtenidos en Narices, son comparables a los obtenidos en la EER terrestre del Proyecto Minero Petaquilla (Valdespino et al., 1996). En aquel estudio se registraron el 92% de las especies observadas en Narices, siendo las familias Emberizidae, Accipitridae y Formicariidae las más abundantes.

Por otro lado, sitios como Alto de Piedra y el cerro San Antonio son comparables a estudios realizados en las tierras altas de Chiriquí. Por ejemplo, en la EER del propuesto corredor altitudinal de Gualaca (Valdespino & Santamaría, 1999) la composición de especies fue comparable a la encontrada durante nuestra EER para el área de Santa Fe, siendo la familia Emberizidae la más numerosa, seguida de las familias Tyrannidae, Accipitridae y Trochilidae. La riqueza de especies observada en el área de estudio es aún más sobresaliente si tomamos en cuenta que el esfuerzo de muestreo fue menor que el realizado en el trabajo de Gualaca.

Anfibios y Reptiles

En el mundo existen pocas regiones que mantienen tanta diversidad biológica en un área tan pequeña como el Istmo de Panamá, donde está representado el 4% de los reptiles y anfibios del mundo (Rand & Myers, 1990), con 172 especies de anfibios y 228 especies de reptiles. La principal razón de esta diversidad radica en la complejidad de ecosistemas que convergen en el país, esta variedad permite la existencia de diferentes nichos ecológicos que pueden ser ocupados por la herpetofauna.

Los anfibios son más susceptibles a las vicisitudes del medio ambiente que cualquier otro tetrápodo, sin embargo, son únicos en su estructura morfológica, mecanismos fisiológicos y comportamiento; estudios fisiológicos en anfibios revelan limitaciones, por eso la mayoría de las especies habitan regiones que tienen elevada humedad en el ambiente y en temperaturas moderadas (Duellman & Trueb, 1986). Por otro lado, los reptiles presentan una piel gruesa que les permite, a diferencia de los anfibios, soportar mejor condiciones de humedad restringida. Esta característica les ha permitido extender sus dominios a ambientes inadecuados para otras especies.

En la provincia de Veraguas se han reportado 54 especies de anfibios y 72 especies de reptiles, lo que representa el 32% de anfibios y el 34% de reptiles del país (ANCON-BDC, 2000). Durante los muestreos de campo se determinaron 29 especies de anfibios y 18 especies de reptiles por observación directa (Apéndice 1.2). Los datos recopilados durante los muestreos de campo representan el 54% de los anfibios y 25% de los reptiles registrados en Veraguas. De las 47 especies de anfibios y reptiles registradas durante los muestreos de campo, los anfibios se agrupan en siete familias y 11 géneros, mientras los reptiles registrados se agrupan en cinco familias y nueve géneros. En el grupo de los anfibios, la familia Leptodactylidae fue la mejor representada, con 13 especies; mientras que entre los reptiles fue la familia Polychrotidae, con siete especies.

Entre las especies de anfibios registradas para la provincia de Veraguas es importante señalar la presencia de la Rana pipiens. Esta especie se distribuye desde Canadá y se extiende hacia el sur, hasta Panamá (Hillis & De Sá, 1988). Sin embargo, se ha señalado que la R. pipens forma un complejo, lo que significa que las claves sistemáticas existentes están identificando un grupo de especies o subespecies bajo un mismo nombre. Las posibilidades de que la especie identificada como R. pipens en Panamá sea una especie endémica son muy altas. Es por ello que Young et al. (1999) considerada a esta especie como endémica nacional. Por otro lado, Solís et al. (1999) considera que este taxón se encuentra en peligro crítico, por presentar un riesgo extremadamente alto de extinción en estado silvestre en el futuro inmediato. Esta especie fue registrada en el área del PPNSF, específicamente en Alto de Piedra.

Los trabajos herpetológicos realizados en la provincia de Veraguas son escasos, sin embargo, los publicados por Lynch & Myers (1983) y Savage (1972), hacen registros de especies de la familia Leptodactylidae para esta provincia. Por otro lado, en el área de Santa Fe, se encuentra el trabajo realizado de Martínez et al. (1994).

Durante estudio se identificaron 25 especies de anfibios, distribuidas en 14 géneros y agrupados en siete familias. La familia mejor representada es la familia Leptodactylidae, con 14 especies. Entre los reptiles, la literatura consultada ha identificado 45 especies para el área de Santa Fe, distribuidas en cinco familias, siendo las familias más representadas la Colubridae y la Polychrotidae, con 25 y ocho especies respectivamente.

Los resultados de las observaciones de campo y la revisión de la información bibliográfica publicada disponible, indican la gran riqueza de especies presente en el área de estudio. Áreas con hábitats similares presentan una diversidad que es comparable con la del área de estudio. El área de Petaquilla mantiene condiciones naturales semejantes con los del sitio de Narices (Valdespino et al., 1996). Por ejemplo, los resultados obtenidos en Narices, son comparables a los obtenidos en la EER terrestre del Proyecto Minero Petaquilla. Durante nuestro muestreo de campo en Narices se registró el 93% (entre anfibios y reptiles) de las observadas en Petaquilla, y de igual forma la familias más abundante fue la Leptodactylidae seguida de la Dendrobatidae.

El área de las tierras altas de Chiriquí, en la región de Gualaca, mantiene condiciones similares (i.e., altura y temperatura)a las registradas en Alto de Piedra y el cerro San Antonio. Sin embargo, aunque en la EER del propuesto corredor altitudinal de Gualaca (Valdespino & Santamaría, 1999), se identificó una composición de especies comparable a la encontrada en los sitios de Alto de Piedra y San Antonio, la riqueza de especies observada en Gualaca (Fuenmayor, 1999) fue menor. En el documento de la EER de Gualaca se señalaron varias posibles causas para la poca riqueza de especies registrada, entre ellas, el Fenómeno del Niño, cambios climáticos y enfermedades.

Especies de fauna amenazadas y en peligro de extinción

Fauna

Mamíferos: Hay 10 especies de mamíferos registradas para el área de estudio, con un rango restringido de distribución (N1/N2), de las cuales 5 fueron registradas durante los trabajos de campo, entre ellos se puede mencionar el manigordo (Felis pardalis), jaguar (Panthera onca) y una especie de murciélago (Hylonycteris underwoodi).

Aves: De las aves registradas en este estudio, ocho tienen rangos prioritarios de conservación por su distribución restringida a escala nacional. De éstas, cabe destacar a la guacamaya verde (Ara ambigua), un ave muy rara a todo lo largo de su territorio, y al trepatroncos alicastaño (Dendrocincla anabatina), el cual anteriormente sólo había sido registrado para la provincia de Chiriquí.

Anfibios y Reptiles: Entre los anfibios se registró la presencia de seis especies con rango de distribución restringido, de las cuales se puede mencionar a la rana Smilisca sordida. Esta especie sólo ha sido descrita en las provincias al oeste del país (i.e., Bocas del Toro, Chiriquí, Veraguas) (Young et al., 1999; Frost, 1985; Duellman, 1970).

Especies de fauna endémicas (Nacionales y Regionales)

Fauna

Mamíferos: Para la provincia de Veraguas y el área de Santa Fe no se observaron especies de mamíferos que sean consideradas endémicas para la región; sin embargo, especies como la rata de bolsa espinosa (Liomys adspersus), la rata trepadora (Tylomys panamensis) y el gato de espinas (Coendou rothschildi) registradas mediante encuestas y la literatura consultada, son consideradas endémicas a nivel nacional.

Aves: Se identificaron siete especies de aves endémicas regionales, cuya distribución se restringe a las tierras altas entre Panamá occidental y Costa Rica. La codorniz pechinegra (Odontophorus leucolaemus) y el perico aliamarillo (Pyrrhura hoffmanni) son dos de las especies endémicas regionales que, además de estar amenazadas por la pérdida de hábitat, se encuentran presionadas por la cacería y el tráfico como mascotas, respectivamente.

Anfibios y Reptiles: De la herpetofauna observada en el área de estudio se identificaron 17 especies endémicas regionales, lo que representa el 63% de las especies registradas durante los muestreos de campo. Entre estas especies se puede mencionar a la rana de cristal Cochranella spinosa y la rana Eleutherodactylus pardalis. Tal como ha sido descrito en la metodología (ver Cap. 4), en el caso de anfibios y reptiles, una especie es considerada como endémica regional para Panamá, cuando su distribución global incluye a Panamá y por lo menos otro país, pero no abarca más de 1,000 km (Young et al., 1999).

Especies de fauna protegidas por las leyes de vida silvestre de Panamá (EPL)

Mamíferos: Durante los muestreos de campo se registraron 12 especies protegidas por las leyes panameñas de vida la silvestre entre las cuales podemos mencionar el gato solo (Nasua narica), el ñeque (Dasyprocta punctata) y el mono cariblanco (Cebus capucinus). Estas especies son perseguidas por los moradores como fuentes de alimento, y por eso están disminuyendo cada día más sus poblaciones.

Aves: Ocho de las especies de aves registradas durante el muestreo de campo están protegidas por las leyes panameñas de vida silvestre. Algunas de estas especies forman parte de la dieta local, por los que se convierten en presa de los cazadores. Tal es el caso de la paloma piquicorta (Columba nigrirostris) y la codorniz orejinegra (Odontophorus melanotis). Otras especies de aves consideradas en esta categoría, además de estar fuertemente amenazadas por la pérdida de hábitat, son capturadas para el tráfico ilegal de mascotas, como es el caso de la guacamaya verde (Ara ambigua) y el quetzal resplandeciente (Pharomachrus mocinno). Ambas especies son extremadamente raras en los bosques del área hasta el punto que Ridgely & Gwynne (1993) reportaron que el estado actual del quetzal resplandeciente en las tierras altas de Veraguas es desconocido. Por esto, no es sorprendente que el registro de estas especies provenga sólo de entrevistas.

Anfibios y Reptiles: Dentro de esta categoría se registró la presencia de la iguana verde (Iguana iguana) y la boa (Boa constrictor), ambas a través de entrevistas a los moradores del área. Estas especies se encuentran dentro de las especies protegidas por las leyes de vida silvestre debido a que son utilizadas como fuente de alimento (i.e., iguana verde) y como materia prima para la confección de artesanías (i.e., boa). Durante los muestreos de campo no se registró la presencia de especies de anfibios que estuvieran consideradas dentro de esta categoría.

FUENTE:

ANCON. 2000. Informe Técnico. Línea Base Biótica-Propuesta de creación del Parque Nacional Santa Fé. Autoridad Nacional del Ambiente, República de Panamá.

Las referencias técnicas completas pueden consultarse en el documento original que reposa en la biblioteca de la ANAM.

Versión digital para dominio público: Centro de Estudios de Recursos Bióticos, Universidad de Panamá

About these ads

Responses

  1. hola me encanta todo lo que hablar de la naturaleza por eso estudio asi como cosas de turismo

  2. RE MASO

  3. hola no se la respuesta jajajajajajajaja

  4. no se la respuesta jajjajajjajaa!!!!!!!!

  5. Bien hermoso los paisaje de este pa rque nacional y su faunasy floras


Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d personas les gusta esto: